Este fin de semana sí, que sí, que me ha cundido! Y no era para menos porque los que tenemos la suerte de vivir en Barcelona también teníamos el lunes de fiesta así que he tenido un poco de ayuda por parte del calendario y me ha dado tiempo de hacer un poco de todo: escapadita relámpago con el cochecito, pasear, cenita con amigos, estudiar y ¿cómo no? ¡también cocinar!
Hoy tocaba publicar el nuevo reto de Bake the World , que para ser del todo sincera he de deciros que me ha encantado: baguettes!! Fue uno de los primeros panes que empecé a preparar cuando me animé a hornear pan en casa, así que cuando nos lo propusieron las chicas de Bake the World se me iluminaron los ojillos :-)! Como ya sabéis hay mil recetas por todas partes para preparar este tipo de barras… yo os traigo una que me enseñó Idris de Pan Baraka y que funciona a las mil maravillas.
Se entienden por baguettes unas barras de pan de unos 85 cm de largo y unos 240-250 gr de peso. En mi caso son más pequeñas porque no tendría cómo meter tan tremendas barras en mi horno… Gracias al amasado francés se producirán unas fantásticas y típicas burbujas de aire en el interior de la masa que os robarán el corazón. Son perfectas para preparar bocadillos, bruschettas o cualquier cosa que se os pase por la cabeza.
Si hablamos de baguettes no podemos más que asociarlas a Francia y especialmente a París donde incluso celebran un concurso anual donde distinguir a la mejor baguette de la ciudad… ¿No es fascinante? Pero eso sí, lo mejor es comerla el mismo día de horneado, ya que es un pan que pierde mucho con el paso de las horas. ¿Os animáis? Se trata de una receta muy fácil de seguir y que siempre, siempre, funciona :-). Ahí va:
Ingredientes (para 4 baguettes de unos 180 gr aproximadamente o 3 de 240 gr)
Poolish
200 gr de harina de trigo de semifuerza blanca
200 gr de agua (a temperatura ambiente)
Una pizca de levadura fresca (el tamaño de una lenteja)
Disolvemos la levadura fresca en un poco de agua. Añadimos el resto del agua y la mezclamos con la harina. Removemos con ganas hasta que nos quede una crema fina sin grumos. Lo tapamos bien y lo dejamos fermentar hasta que prácticamente triplique su volumen y la mezcla esté llena de burbujas, unas 12-14 horas dependiendo de la temperatura ambiente.
Masa final
Todo el poolish anterior
300 gr harina de trigo de semifuerza blanca
125 gr de agua (a temperatura ambiente)
10 gr de sal marina
5 gr de levadura fresca
Elaboración
Preparamos con antelación el poolish y lo dejamos fermentar hasta que esté listo.
En un bol grande mezclamos el poolish con la harina y el agua. Nos quedará una masa blanda y pegajosa. Tapamos el bol y dejamos reposar la mezcla unos 20 minutos. Pasado este tiempo incorporamos la sal y la levadura fresca, volcamos la masa sobre la superficie de trabajo (sin enharinar) y amasamos unos 10 minutos (aproximadamente), hasta que nos quede una masa muy fina, suave y elástica. La verdad es que es una gozada de masa... da gusto trabajarla y el amasado francés os ayudará a conseguir la textura ideal.
Cuando la masa ya esté lista es el momento de dejarla reposar en bloque durante dos horas haciendo un pliegue completo a la mitad del reposo. En este tiempo la masa doblará su volumen.
Pasado el tiempo de reposo en bloque volcaremos con suavidad nuestra masa, ayudándonos de una rasqueta, sobre la superficie de trabajo ligeramente enharinada. Dividimos la masa en 4 partes iguales y les damos forma de bola (muy suavemente). Las dejaremos descansar otros 20 minutos bien tapadas y con el pliegue hacia abajo.
Ahora ya es el fomento de dar forma a nuestra masa. Ponemos las bolas del revés (dejando el pliegue hacia arriba), las aplanamos ligeramente y las enrollamos de arriba a abajo, con una ligera presión para que cierren bien las juntas. Luego las haremos rodar estirándolas suavemente con las manos hacia los lados. Con cuidado vamos poniendo las barras entre las dobleces de nuestra couche bien enharinada con el cierre hacia arriba. Las taparemos y las dejaremos fermentar entre 45-60 minutos más a temperatura ambiente, hasta que la masa aumente una vez y 1/2 su volumen, sin dejar que crezcan demasiado ya que entonces no "greñarían" bien en el horno. Antes de que llegue este punto ya podemos ir precalentando nuestro horno a 250°C con piedra si la tenéis.
Cuando nuestras baguettes ya estén a punto para entrar en el horno las pasamos con cuidado, con el pliegue hacia abajo, sobre una paleta y les damos 3-4 cortes en diagonal con la ayuda de nuestro lame. Ya las podemos meter en el horno (en el que habremos puesto algún recipiente con agua para que se vayan cociendo con vapor). Con un pulverizador de agua tiramos rápidamente un poco de agua sobre las barras y las horneamos a 230-240°C unos 25-30 minutos, hasta que estén bien doradas y crujientes. Este es el resultado:
Et c'est tout! Ahora tan solo nos queda sacarlas del horno y dejarlas enfriar sobre una rejilla. ¿He conseguido tentaros? Espero que sí :-)!
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