Mostrando entradas con la etiqueta Coco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Coco. Mostrar todas las entradas

domingo, 14 de abril de 2013

Un imprevisto: Galletas de coco y chocolate

(Scroll down for recipe in English)
Por fin lo he conseguido… ¡he acabado con mis muelas del juicio! Sí, ya sé que suena raro, pero es que mis muelas del juicio consideraron muy interesante el empezar a dar guerra prácticamente cuando llegué a la treintena. El año pasado di un salto mortal (como mínimo hemos de considerarlo así, si tenemos en cuenta el pánico que me produce el dentista) y me saqué dos de golpe, así que ya solo me quedaba una (la otra fue la única que me saqué durante los veinte) y el día elegido fue el viernes pasado. 

Siempre he considerado que hay cosas que mejor hacer en viernes, y ahora es cuando me diréis, “pero así te fastidias el fin de semana” y tal vez tengáis razón, pero para mí es mucho más fastidioso el tener que ir al despacho con la cara inflada como una patata, así que prefiero tener un par de días para enfriarme las mejillas con unos cuantos guisantes si es necesario. La buena noticia es que solo precisé de tan estimable ayuda el mismo viernes al volver del dentista, pero por lo demás ha sido realmente todo muy bien. Ni paracetamol me he tomado. Ay, ¡qué bien! (con suspiro de alivio incluido).
En cualquier caso, ¿qué es lo que pasa cuando alguien tiene que quedarse en casa convaleciente? Pues que siempre viene alguien para hacerte compañía (a mi media naranja le ha tocado trabajar…). Así que sí, yo sin poderme comer ni una tostadita por las mañanas, pero horneando para las visitas unas galletitas de chocolate y coco… ¿qué se le va a hacer?  Me encanta poder ofrecer algo con la taza de café. Y como estamos hablando de algo totalmente imprevisto tenían que cumplir con una característica esencial: estar listas en menos de 30 minutos. Sí, sí, como lo oís. Son unas galletas realmente ricas, con un suave sabor a coco y pequeños trozos de chocolate… ummmmm! Una tentación a la que no podréis resistiros. A mí me gusta hacerlas pequeñitas para poder ir picando cuando andamos por la cocina. Aquí os dejo la receta por si queréis animaros.
Galletas con chocolate y coco (para unas 40-50 galletas; receta del libro Chocolate de Donna Hay)


Ingredientes
125 gr mantequilla, en pomada
½ cucharadita (tsp) de extracto de vainilla
175 gr azúcar moreno
2 huevos
300 gr harina de todo uso, tamizada
1 cucharadita (tsp) de impulsor (baking powder)
75 gr coco desecado rallado
185 gr pepitas de chocolate (con leche o negro; en mi caso, negro). Si no tienes pepitas puedes coger chocolate y romperlo en trocitos pequeños.
Elaboración
Esto va a ser un visto y no visto, así que lo primero que tenemos que hacer es precalentar nuestro horno a 190 °C.
Batimos la mantequilla, la vainilla y el azúcar hasta que nos quede cremoso. Añadimos los huevos y seguimos batiendo. Cuando estén bien integrados añadimos la harina, el impulsor, el coco y las pepitas de chocolate (o los trocitos).
Cogemos una bandeja y la forramos con papel de hornear. Con la ayuda de una cucharita de postre vamos cogiendo la misma cantidad de masa y vamos formando bolitas. Las colocaremos separadas entre sí y las aplanaremos con la ayuda de las yemas de los dedos.
Ya solo nos queda hornear nuestra masa unos 10-12 minutos o hasta que estén doraditas. Si las prefieres más grandes, utiliza como medida una cuchara normal (tbsp) y te saldrán unas 35-30 aproximadamente. Tú decides! Déjalas enfriar sobre una rejilla antes de meterlas en un recipiente hermético. Aquí tenéis el resultado:



Et c’est tout! Hoy sí que ha sido rápido ¿verdad? Espero que os animéis porque os aseguro que le alegran la tarde (o la mañana) a cualquiera.



Chocolate chip cookies (recipe from Donna Hay’s book Chocolate)
Ingredients
125g butter, softened
½ teaspoon vanilla extract
175g brown sugar
2 eggs
300g plain (all purpose) flour, sifted
1 teaspoon baking powder
75 g desiccated coconut
185g milk or dark chocolate, broken into small chunks
Method
First of all, preheat the oven to 190°C.
Place the butter, vanilla and sugar in a bowl and beat until creamy. Beat in the eggs.
Stir through the flour (sifted), baking powder, coconut and chocolate.
Roll teaspoons (or tablespoons) of the mixture into balls. Place on baking trays lined with non-stick baking paper, allowing room for the cookies to spread, and flatten slightly.
Bake for 10-12 minutes or until lightly browned and cool on trays.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Mom’s Birthday: Hummingbird Cake


Hay días en los que tenemos que pisar el freno y descansar un poco si queremos estar en forma para el siguiente asalto y eso es lo que ha ocurrido este fin de semana. Después de días, semanas, corriendo desde la mañana a la noche y después de un viernes digno de ser olvidado, ayer, finalmente, me declaré en huelga J. Para ser del todo sincera… no suelo disfrutar de estos  frenazos, sino que normalmente suelo sentirme un poco culpable…, pero esta vez no he tenido tiempo para culpabilidades innecesarias e infructuosas, más que nada porque sin darme cuenta ya es domingo!
Y como os prometí la semana pasada hoy os quiero traer la receta del pastel que preparé para el cumpleaños de mi madre. Estaba buscando un pastel rico y con una presencia fantástica y cuando estás en esa tesitura tienes dos opciones: echar mano de todos los libros de pastelería americana que tengas por casa o directamente irte al blog de Bea (El rincón de Bea) y llevarte alguna fantástica receta que, sin duda, hará las delicias de toda la familia. ¿Os imagináis por cuál me decanté? Llevaba mucho tiempo deseando preparar este pastel, así que finalmente me animé y me puse manos a la obra. Para los que no lo conozcáis os diré que es fácil y rápido de preparar, pero al mismo tiempo también es una auténtica belleza, con lo que seguro que el cumpleañer@ estará encantad@ y los invitados ansiosos por probar un bocado!
Hummingbird Cake (receta de El rincón de Bea para un pastel de 18 cm de diámetro o para uno de unos 13 cm y algunas cupcakes!)
Ingredientes para el bizcocho
225 gr. harina de todo uso
1 cucharadita (tsp) canela
1/2 cucharadita (tsp) bicarbonato sódico
1/2 cucharadita (tsp) sal
50 gr. nueces muy picadas
50 gr. coco rallado
100 gr. azúcar blanquilla
100 gr. azúcar moreno
1 huevo XL más 1 yema
155 gr. piña al natural de lata escurrida
3 plátanos hechos puré (aprox. 215 gr.)
125 gr. aceite oliva virgen
1 cucharadita (tsp) extracto de vainilla

Ingredientes para el cream cheese frosting (para un pastel de 13 cm de diámetro y algunas cupcakes)
92,6 gr mantequilla sin sal a temperatura ambiente
200 gr queso en crema (tipo Philadelphia)
370 gr azúcar glass
¾ cucharadita (tsp) extracto de vainilla
Colorante blanco Wilton (opcional)

Elaboración:
Volvemos a estar frente a una receta muy rápida de preparar con lo que, antes de nada, ya puedes ir precalentando el horno a 175°C.
Una vez tengamos todos nuestros ingredientes preparados lo primero que haremos es triturar la piña que ya tendremos escurrida. Reservamos. Por otro lado, pelamos los plátanos y los hacemos puré. Reservamos.
Cogemos tres moldes, en mi caso, de 13 cm y los engrasamos después de colocar papel de hornear en la base. Los dejamos preparados para cuando nuestra masa esté lista.
Pasamos la harina, la canela, el bicarbonato, la sal, las nueces y el coco por un tamizador. Volcamos también en la mezcla lo que nos haya quedado en el tamiz. En otro bol batimos bien el huevo con el azúcar (blanquilla y moreno), aproximadamente durante 1-2 minutos. Una vez el azúcar ya esté disuelto será el momento de añadir el aceite, el extracto de vainilla, la piña triturada y el puré del plátano. Lo mezclamos todo bien hasta que nos quede una mezcla uniforme.
Ya podemos añadir la mezcla de ingredientes secos en dos tandas. Mezclar tan solo hasta que se hayan integrado los ingredientes. Repartimos nuestra masa uniformemente entre los tres moldes. Si utilizáis el mismo molde que yo os sobrará masa suficiente como para hacer unas 6-8 cupcakes (que os quedarán estupendas para el desayuno J), si por el contrario utilizáis un molde de unos 18 cm de diámetro os dará la cantidad perfecta. Hornearemos nuestras bases durante unos 35 minutos o hasta que al pinchar con un palillo este os salga limpio. Si veis que cogen demasiado color siempre podéis cubrirlas con un poco de papel de aluminio los últimos minutos. Al mismo tiempo que horneáis las bases podéis meter las cupcakes y así matáis dos pájaros de un tiro. Tardaran un poquito menos en estar listas, así que no les quitéis un ojo de encima para evitar sustos J!
Una vez nuestras bases ya estén listas podemos retirarlas del horno y dejarlas enfriar sobre una rejilla durante unos 10 minutos antes de desmoldarlas. Cuando ya las hayamos desmoldado tan solo faltará darles la vuelta y dejarlas enfriar totalmente antes de envolverlas en papel film y de guardarlas en la nevera hasta el día siguiente.
Ya tenemos nuestro bizcocho preparado así que ahora solo nos queda preparar algún frosting impresionante para cubrirlo. Y ¿cuál mejor que el cream cheese frosting, también de Bea?
Para hacer el frosting batimos en un bol la mantequilla con el azúcar durante unos 3-4 minutos. Añadimos el queso crema a temperatura ambiente hasta que esté incorporado. Por último mezclaremos el extracto de vainilla y el colorante blanco para que nos quede un color blanco intenso. ¡Y ahora a esperar! Después de un par de horas como mínimo reposando en la nevera nuestro frosting ya estará listo para decorar nuestro layer cake.
Ya solo nos queda el montaje de nuestro Hummingbird Cake. Cogemos una de las bases y le ponemos encima una generosa cantidad del frosting (unos 125-140 gr aproximadamente). Si no queréis dedicaros a pesar la cantidad de frosting es tan fácil como coger una taza pequeña y utilizarla como medida. Repartimos el frosting y le ponemos encima la segunda base. Repetimos la misma operación y tras volver a repartir uniformemente el frosting le colocaremos encima la tercera base. Limpiamos las migas que hayan podido quedar en las paredes de nuestro bizcocho y le damos una primera capa fina de frosting a todo nuestro pastel. Tras esta primera capa lo dejaremos reposar durante unos 30 minutos como mínimo en la nevera. Pasado ese tiempo volvemos a darle una capa, esta vez ya más gruesa, de frosting. Y para acabar tan solo tendréis que darle vuestro toque personal. En mi caso lo acabé de decorar con unas grosellas para darle un contraste de color, pero también os quedará estupendo con unas pocas nueces o incluso con unas pepitas de chocolate. ¡A vuestra elección! Aquí os dejo el resultado:




Et c’est tout! ¿Os animáis? Si os gustan los bizcochos esponjosos, suaves y frescos este es, sin duda, un pastel que no os defraudará J!

miércoles, 31 de octubre de 2012

Y para Todos los Santos: Panellets!!

¡Menudo desastre! Esta noche después de varios pinchos y de algún que otro txacolí… he vuelto corriendo al hotel para poder conectarme a un ordenador desde el que subiros una entrada totalmente necesaria, la de Todos los Santos, pero para mi total sorpresa ha sido imposible conectarme al blog (maravillosos imprevistos de la tecnología) hasta hace tan solo unos minutos! En definitiva, siento mucho el retraso y dentro de unos días prometo daros más detalles sobre nuestra escapada al Norte (desde aquí mi más sincero agradecimiento a nuestra canguro!!!, porque sin ella, nada de esto sería posible), pero mientras tanto solo os adelantaré que estoy radicalmente en contra de la gente que afirma que Bilbao no es bonita! A nosotros nos ha encantado! Sus calles, su gente, sus pinchos y una fantástica exposición de Egon Schiele han hecho del día de hoy un día realmente impresionante!! (prometo traeros fotos en cuanto las saque de la cámara J). Pero mientras llega ese momento… os quiero traer una receta que me encanta. Está muy bien eso de preparar cupcakes de Halloween y scary cookies, pero ¿qué hay de nuestras tradiciones? Hay una que adoro y que aún apasiona más, si cabe, a mi familia. ¿Sabéis cuál es? La de preparar panellets para estas fechas. Supongo que muchos de vosotros ya sabréis que son, pero para aquellos que no tengáis ni idea os diré que son unos dulces de diversas formas típicos del día de Todos los Santos en Cataluña. Están hechos a base de mazapán y otros ingredientes que les dan un sabor y aroma característicos. Castañas, boniatos, vino dulce y panallets son esencia de esta época del año en mi casa y para que esa tradición no se pierda aquí os traigo mi forma de prepararlos, porque eso sí, cada familia les pone su toque personal J.
Panellets (48 unidades aproximadamente)



Ingredientes (base)
500 gr almendra molida
500 gr azúcar
Ralladura de dos limones
100 gr patata hervida o al vapor
2 huevos L
25 gr cacao en polvo
100 gr piñones
100 gr almendra a trocitos
50 gr coco rallado
Elaboración
Hierve la patata o prepárala al vapor. Quítale la piel, cháfala y déjala enfriar. Mientras tanto, en un bol grande, mezcla la almendra molida con el azúcar y la ralladura de los dos limones. Una vez bien mezclado añade la patata. Con las manos mézclalo todo bien y una vez el mazapán tenga consistencia divide la masa en cuatro partes.
Panellets de coco:
Coge una de las partes y mézclala con la mitad del coco. Ves formando panellets con forma de pirámide y rebózalos en el coco restante. Pinta la punta con un poco de yema de huevo.



Panellets de chocolate:
Mezcla otra porción de masa con el cacao el polvo y ves haciendo bolitas. Una vez las tengas formadas píntalas con clara de huevo y rebózalas con azúcar.



Panellets de piñones:
Haz bolitas con la tercera porción de masa, rebózalas con clara de huevo y, con mucha paciencia, cúbrelas con piñones. Una vez estén bien cubiertos con piñones, tan solo te faltará pintarlos con yema de huevo.



Panellets de almendra:
Forma unos cilindros con la masa restante y píntalos con clara de huevo. Ahora ya solo te queda rebozarlos con los trocitos de almendra y pintarlos con yema de huevo.



Calienta el horno a 200°C. Mientras alcanza esa temperatura aprovecha para ir colocando los panellets en tu bandeja del horno, que habrás forrado con un poco de papel de hornear. Hornéalos durante unos 10-15 minutos (hasta que estén doraditos). No les quites el ojo de encima porque se hacen enseguida. Déjalos enfriar sobre una rejilla y una vez completamente fríos guárdalos en un recipiente hermético para que no se sequen. Ya veréis como a los vuestros les encanta el resultado:


Et c’est tout! Sírvelos después de comer con un poco de vino dulce y disfruta de una agradable sobremesa! Espero que os gusten y que os lancéis a prepararlos… y a poder ser, hacedlo en compañía de vuestra familia o amigos… el momento piñones, será mucho más divertido J. A mí este año me ha echado una mano mi sister y os aseguro que me ha encantado!!

domingo, 26 de agosto de 2012

Babka de coco… ¿bajan las temperaturas?

Después de una semana con complejo de gamba a la plancha me había hecho realmente ilusiones… sí, me había creído al hombre del tiempo; ese que lleva días anunciando un cambio en nuestra meteorología. Ayer era día de tormentas… pero en realidad no cayó ni una gota y hoy teóricamente tenía que estar más que nublado… y los termómetros deberían de haber bajado de forma considerable, pero la verdad es que no se han cumplido ninguna de las dos previsiones. Al menos no por ahora…
Pero bueno, voy a intentar centrarme en lo bueno del fin de semana y no en el hecho de que mis piernas no pasen por las puertas como consecuencia de esta horrible humedad ambiental… ¿Y qué ha sido lo positivo? Buena pregunta! La verdad es que no hemos hecho nada del otro mundo, más que tener un poco de tiempo para nosotros mismos y eso, creedme, ya vale un tesoro.
Ayer tocaba día de compras. Sí, sí, ya sé que suena horrible y más en pleno agosto, pero teníamos que ir a comprar unas cosas para mi media naranja, sí o sí. Lo habíamos retrasado todo lo posible, ya que no es algo que nos guste a ninguno de los dos, pero ya no podíamos seguir retrasándolo… además, en breve vuelve la normalidad en todo y por tanto también las aglomeraciones en las tiendas (que tanto odiamos), así que hicimos acopio de valor y nos lanzamos a un sábado de compras. ¿Sabéis qué fue lo más increíble de todo? Pues que ¡en menos de una hora ya teníamos lo que necesitábamos! Ya sabéis que al mundo en general no suele gustarle madrugar, así que a la hora de abrir ya estábamos en la puerta, por lo que tuvimos las tiendas para nosotros solos J.
Y después de vaciar un poco nuestra cuenta corriente y tras intentar pasear un poco por una Barcelona prácticamente desértica… decidimos irnos a comer a un restaurante vegetariano del que me había hablado mi sister. Mi media naranja se atrevió con un menú degustación (¡!), lo que me dejó en estado de shock.
Debo llevar unos cuatro años aproximadamente comiendo proteína vegetal y mi alma gemela nunca se había atrevido a probar ninguna de sus posibles presentaciones… hasta ayer! Sí, sí, y se lanzó de lo lindo J! Bueno, la verdad es que probó todo lo que le trajeron: sopa de pepino, hummus de remolacha con pan de pita, ensaladas variadas con aliño suave de mermelada de fresa y de romesco, fricandó de seitán, pastel de polenta con verduras, curry suave con tofu y arroz basmati, fideos yakisoba con verduras… La verdad es que fue divertido ver la cara que puso cuando probó el seitán, je, je. Por ahora ha dicho que no le apetece mucho repetir con el fricandó, pero el tofu pareció hacerle más gracia J. En cualquier caso, me encantó el momento. Por fin sabe de qué me alimento y qué es lo que lleva años viendo en nuestra nevera o incluso cocinándome, sí, sí, porque nunca se lo había comido, pero está hecho un artista como cocinero.
Y después de nuestra anécdota culinaria nos fuimos ya para casa a preparar algo rico para el desayuno del domingo. ¿Sabéis cuál fue la elección? Un babka. Hay muchas versiones de este pastel/pan dulce. Yo me decanté por una versión relacionada con la tradición judía, pero en vez de hacer un relleno de chocolate o canela aproveché para probar una receta con una pinta deliciosa que encontré en el blog “You can do it… at home”, a sort of Coconut Babka J.
El resultado es un pan suave y esponjoso con un aroma y sabor a coco… ¡delicioso! Sin duda, una receta a tener a buen recaudo. Como Sue, yo también me decanté por preparar un loaf y unos cuantos rolls que pueden regalarse individualmente. Ah, y como casi siempre que os traigo una receta, sí, puede congelarse. De hecho, puedes hacerlo justo cuando ya tienes formado el pan y en el molde (antes de meterlo al horno) con lo que tan solo tendrás que dejar que se descongele para hornearlo, o una vez ya horneado y completamente frío. Tú decides!
Ingredientes  para la esponja (receta de You can do it… at home)
7 gr levadura seca de panadería (active dried yeast)
15 gr azúcar
375 leche caliente
300 gr harina blanca panificable
Ingredientes para la masa
2 huevos a temperatura ambiente
9 gr sal
350 gr harina blanca panificable
125 gr mantequilla sin sal
50 gr azúcar
Ingredientes para el relleno de coco
70 gr mantequilla sin sal a temperatura ambiente
55 gr coco rallado
15 gr azúcar
Para pintar la masa
1 huevo
1 cucharada de leche (tbsp)

Elaboración

Lo primero que tenemos que hacer es preparar la esponja. Mezclamos el azúcar, la levadura y la harina en un bol. Añadimos la leche caliente hasta que estén todos los ingredientes bien integrados. Cubrimos el bol con un plástico y un trapo de cocina y lo dejamos descansar unos 30 minutos. Pasado este tiempo la masa habrá aumentado de volumen y estará llena de burbujas.

Ya podemos añadirle los huevos, la sal, el azúcar y la mitad de la harina a la esponja. Mezclamos hasta que estén todos los ingredientes bien integrados y añadimos la mantequilla en dos veces. Una vez estemos en este punto ya le podemos poner el resto de la harina. Amasamos bien (al principio es un poco pegajosa, pero no hace falta añadirle más harina, tan solo necesitarás un poco de paciencia) y una vez tengamos nuestra masa preparada ya podemos ponerla en un bol (que habremos untado con un poco de aceite), cubrirla con un plástico y un trapo y dejarla reposar durante aproximadamente 1h 30’,  o hasta que doble su volumen.

Aprovecha este rato para preparar el relleno. Tan solo deberás mezclar los ingredientes y reservar.

Una vez la masa ya haya doblado su volumen puedes decidir si quieres hornearla hoy o si por el contrario prefieres hornearla al día siguiente a primera hora. Ves pensándotelo J.

Pasa la masa a tu superficie de trabajo ligeramente enharinada (solo ligeramente) y desgasifícala. Divide la masa en dos. Con una de las partes prepararemos el loaf y con la otra los coconut rolls.

Coge la primera mitad y extiéndela con la ayuda de un rodillo dándole forma rectangular de unos 25x35 cm y con 1cm (aprox.) de grosor. Pon por encima la mitad del relleno que ya tendrás preparado, sin llegar al borde de la masa (deja 1 cm aprox). Una vez extendido tan solo quedará enrollar la masa dándole forma de cilindro. Cuando ya la tengas enrollada corta el cilindro por la mitad con un cuchillo bien afilado (dejándolo unido por arriba) y pon los cortes hacia arriba. Ya solo nos quedará enrollar ambas piezas juntas como si fuera una trenza. Una vez hecho ya podemos pasar con mucho cuidado nuestra masa a un molde de pan que habremos untado con un poco de aceite/mantequilla previamente, cubrirla con un plástico y un trapo y dejarla reposar unos 45-60 minutos más a temperatura ambiente (si quieres hornearla hoy mismo) o toda la noche en la nevera, si prefieres hornearla tan pronto abras el ojo. En este tiempo nuestra masa casi habrá vuelto a doblar su volumen.

Con la otra mitad de la masa podéis preparar unos rolls. El proceso será el mismo hasta que tengamos formado el cilindro. En ese punto cortaremos la masa en piezas de unos 2-3 cm de grosor y las pondremos en las cavidades de un molde para muffins debidamente engrasado previamente. Lo cubrimos con un plástico y un trapo y dejamos que vuelva casi a doblar su volumen (45-60 min a temperatura ambiente o toda la noche en la nevera).

Un rato antes de que la masa ya esté lista podemos ir precalentando el horno a 175°C.

Antes de introducir nuestra masa en el horno (loaf/rolls) la pintaremos con el huevo mezclado con la cucharada de leche. Ahora ya está preparada para hornearla durante unos 35-40 minutos el loaf y unos 25-30 los rolls. ¡Os quedará de un color dorado la mar de bonito y os dejará un aroma a coco en la cocina… tremendo! Aquí os dejo el resultado:







Et c’est tout! Espero que os animéis y que me contéis qué tal os queda J!

Enviada a YeastSpotting