Mostrando entradas con la etiqueta Pan. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pan. Mostrar todas las entradas

domingo, 30 de junio de 2013

Os invito a desayunar: Mounas y Baked French Breakfast Donuts!!

Qué tarde que se me ha hecho hoy… la verdad es que no creía que lograse llegar a tiempo, pero finalmente he conseguido enviar mi segundo trabajo obligatorio de ortomolecular dentro del plazo de entrega y eso que ha sido un fin de semana intenso… No tanto porque hayamos hecho mucha vida social, sino más bien porque teníamos muchas cosas pendientes por hacer antes de que se acabase el día de hoy. Por lo pronto os anuncio que sí, ya nos hemos decidido. Ya hemos elegido nuestras vacaciones, o al menos, la escapada más importante. Finalmente ha ganado una visita cultural :-)!! Nos  vamos a Berlín!!
A los que no la conozcáis os diré que es una de las ciudades que más me ha impresionado de todas las que he visto, y creedme si os digo que no son ni una ni dos. Hace ya bastantes años (no entraré en detalles) mi sister, una amiga y yo nos lanzamos a conocer esta cosmopolita y sorprendente urbe europea. Volvimos encantadas. Tiene historia, cultura a raudales, vida en la calle, restaurantes de todos los lugares del mundo, parques y zonas verdes por las que perderse… (literalmente!). Cualquiera puede encontrar en ella aquello que busque.
Así que cuando mi media naranja y yo decidimos que nos apetecía una visita cultural lo tuve claro. Él no la conoce así que estoy deseando volver a pasear por sus calles y avenidas sin perderme un rincón. Un picnic en el Tiergarten, la Neue Wache, la East Side Gallery… el Museo de Pérgamo! Si es que no tiene desperdicio :-)!
Pero antes todavía quedan varias semanas en las que hacer los exámenes finales y en las que entregar el par de trabajos que todavía tengo pendientes… Y para poder hacerlo un poco más en condiciones os anuncio que cierro el blog por vacaciones :-)! Todavía creo que no me hago a la idea… pero me apetece mucho descansar un poco y buscar nuevas recetas con las que sorprenderos. Sin embargo, antes de que quede clausurado mi horno en la blogesfera os traigo nuestro desayuno de hoy.
Mi sister&Cia se han pasado por casa para hacer un mini brunch dominical y he aprovechado para prepararles algunas cosillas, no muchas, porque luego me dicen que me emociono, je, je. Por ahora os dejo un par de recetas y me guardo la del pan del fondo para cuando nos volvamos a ver en septiembre. Espero que os gusten:



La primera receta que os traigo hoy es la de unos bollos dulces aromatizados con agua de azahar típicos del Norte de África. Para los que el brioche es un indispensable en sus desayunos domingueros esta receta no os supondrá ningún problema. Y para el resto… tampoco! Tan solo necesitaréis un poco de paciencia para dominar la masa que es un poco pegajosa al principio, pero aparte de eso, está chupada :-)!
Mounas (receta del libro Pan de Linda Collister; para 12 bollitos)



Ingredientes
450 gr harina de fuerza
1 cucharadita (tsp) sal marina
100 gr azúcar blanquilla
15 gr levadura fresca
125 gr agua tibia
2 huevos medianos batidos
La cáscara rallada de una naranja (a poder ser ecológica)
3 cucharadas (tbsp) aceite de oliva virgen extra
2 cucharadas de agua de azahar
Huevo batido para glasear y  azúcar glas para espolvorear (opcional)
Elaboración
Cogemos un bol grande y mezclamos la harina, la sal y el azúcar. Hacemos un hueco en el centro desmenuzamos la levadura fresca. Vertemos dentro el agua y mezclamos con un poco de la harina hasta que nos quede una masa densa. Cubrimos el bol con un paño húmedo y lo dejamos reposar durante unos 20 minutos, hasta que el poquito de masa que hemos hecho esté hinchada y esponjosa.
Llegado este punto añadiremos a la mezcla esponjada los huevos batidos, la cáscara de naranja, el aceite de oliva y el agua de azahar. Mezclamos bien y vamos incorporando gradualmente el resto de la harina hasta obtener una masa blanda y ligeramente pegajosa. Si veis que todavía os quedan migas en el fondo del bol podéis añadir un poquito más de agua o si, por el contrario, os quedara extremadamente blanda la masa siempre le podéis añadir un pelín de harina. En cualquier caso, os aviso de que la masa es pegajosa, pero con un buen amasado francés se trabaja realmente bien.
Cuando la masa ya tiene todos los ingredientes integrados es hora de volcarla sobre nuestra superficie de trabajo (en mi caso sin enharinar) y de amasarla durante unos 10-15 minutos. Cuando ya esté tersa y elástica es hora de dividirla en 12 porciones de aproximadamente el mismo peso. Formaremos bolas bien prietas con ellas y las iremos colocando sobre las bandejas del horno debidamente forradas previamente con papel de hornear. Hecho esto, introducimos las placas dentro de bolsas bien grandes y las inflamos. Las tapamos con un trapito y las dejamos levar durante 1 hora en un lugar cálido, o hasta que hayan doblado su volumen.
Mientras tanto podemos aprovechar para ir precalentando nuestro horno a 200°C.
Cuando la masa ya haya levado pincelaremos ligeramente nuestras mounas con el glaseado de huevo y las hornearemos unos 15 minutos, hasta que estén firmes y doraditas. Ahora tan solo nos queda dejarlas enfriar sobre una rejilla y espolvorearlas con un poquito de azúcar glas. Una delicia! Este es el resultado:




El aroma que os dejarán en vuestra cocina es espectacular… y luego ya solo dependerá de vosotros si preferís acompañarlas con un poquito de mantequilla y mermelada o de queso crema con un poco de pavo braseado… o sencillamente disfrutarlos solos. En cualquier caso lo ideal es degustarlas aún un pelín calientes con un buen café!
Enviada a YeastSpotting
La segunda receta de hoy son unos espectaculares donuts!! Sí, sí, pero hechos al horno. Se preparan en un santiamén y robarán el corazón de toda la familia, os lo aseguro. Aquí os dejo la receta:
Baked French Breakfast Donuts (receta del blog Camille Styles; para 16 donuts)



Ingredientes
5 cucharadas mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
½ taza azúcar
1 huevo, batido
1 ½ tazas harina de todo uso
2 ¼ cucharaditas (tsp) impulsor (baking powder)
¼ cucharadita (tsp) sal
½ cucharadita (tsp) nuez moscada molida
½ taza leche (en mi caso, semidesnatada)
Para el glaseado:
3 cucharadas (tbsp) mantequilla sin sal derretida
½ taza azúcar
1 cucharada (tbsp) canela molida                           
Elaboración
Empezamos precalentando nuestro horno a 180°C y engrasando generosamente un molde para donuts con nonstick cooking spray o si no tenéis, simplemente con aceite.
Batimos la mantequilla y el azúcar hasta que quede una mezcla esponjosa. Añadimos los huevos y batimos bien.
Tamizamos la harina, el impulsor, la sal y la nuez moscada y vamos añadiendo esta mezcla a la de mantequilla y azúcar alternándola con la leche.
Cuando todos los ingredientes estén bien integrados ya solo nos queda rellenar hasta la mitad los huecos de nuestro molde y hornear durante unos 15-20 minutos. Cuando estén listos los sacaremos del horno y del molde. Inmediatamente mojaremos la parte de arriba de nuestros donuts en la mantequilla derretida luego por la mezcla de azúcar y canela. Y ahora a dejarlos enfriar en una rejilla! Son una tentación!! Aquí tenéis el resultado:




Si no tenéis molde de donuts no os preocupéis en absoluto porque os quedarán también estupendos en un molde de muffins.
Et c’est tout! Espero que os hayan gustado y que os animéis a probarlos. Si lo hacéis… repetiréis!
Y con esta idílica foto de mi sister os deseo feliz verano. Nos vemos en septiembre!!



domingo, 2 de junio de 2013

Let’s do brunch: Scottish Baps

Ohhhhhh! ¿Pero habéis visto que solete más estupendo entra hoy por las ventanas? Ayer  fue un día tranquilo y agradable. Este fin de semana no me apetecía subir y bajar montañas :-) (bastantes montañas tenemos ya durante la semana…), pero sí para dar un largo paseo con mi media naranja. Así que ayer, aprovechando el buen tiempo nos fuimos a caminar y luego dimos una surprise a la familia yendo a visitarla. ¡Un día redondo! Y hoy toca pasar un rato des sol en la terraza acompañada de mis apuntes… y de otro rato en la cocina para traeros algo delicioso para el brunch dominical.
¿Conocéis los baps escoceses? Son unos panecillos de miga blanda y fina y con la superficie enharinada. Quedan muy blanditos y esponjosos, por lo que no podemos hablar propiamente de corteza. En la mayoría de lugares de Escocia tienen forma redonda, aunque se pueden dar otras formas. Antes de hornearlos haremos una leve presión con nuestro pulgar en el centro de cada bap, característica de estos panecillos. Se trata de un panecillo que puede comerse en cualquier momento del día. Tradicionalmente se sirve con mantequilla y se rellena con carne, aunque en realidad te quedarán espectaculares con cualquier relleno! Aquí os dejo la receta:
Baps enharinados (receta del libro Pan de Linda Collister; para 6 baps)


Ingredientes
350 gr harina de fuerza
1 cucharadita (tsp) de sal marina
25 gr mantequilla sin sal a dados
7,5 gr levadura fresca
200 gr leche tibia (en mi caso semidesnatada)
25 gr agua tibia
Leche extra para pincelar
Harina extra para espolvorear
Elaboración
Mezclamos la harina y la sal en un bol grande. Añadimos los dados de mantequilla y la frotamos con la harina hasta que la mezcla parezca unas migas. Por otro lado, desmenuzamos la levadura fresca en un bol pequeño y le añadimos la mitad de la leche tibia. Mezclamos bien hasta  que se haya disuelto por completo la levadura. Vertemos la mezcla en el centro de la harina y agregamos el resto de la leche y el agua.
Vamos mezclando poco a poco hasta que nos quede una mezcla ligeramente blanda. Si quedan migas secas en el cuenco puedes añadirle un pelín más de agua.
Volcamos la masa en nuestra superficie de trabajo (sin enharinar) y la amasamos con brío durante unos 10 minutos. Cuando ya esté lista le daremos forma de bola y la dejaremos reposar en un bol grande limpio, tapada con un poco de papel film y de un trapo. La dejaremos levando durante aproximadamente 1h 30’, o hasta que haya doblado su volumen. También puedes dejarlos reposar toda la noche en la nevera, eso a tu elección.
Cuando la masa ya haya hecho su primer reposo en bloque la pasaremos a nuestra superficie de trabajo, ligeramente enharinada. La aplastamos un poco para desgasificarla y la dividimos en 6 partes iguales.
Daremos forma de bola a cada una de las porciones y las aplastaremos hasta dejarlas de 1 cm de grosor aproximadamente.
Ahora nos toca dejarlas descansar durante unos 30’-45’ en una bandeja tapadas con film (o metiendo las bandejas dentro una bolsa bien grande y cerrada) y con un trapo, separadas las unas de otras. Antes, las pincelaremos con un poco de leche y las espolvorearemos con un poco de harina.
Aprovecharemos este rato para precalentar nuestro horno a 220°C.
Pasado este segundo reposo destaparemos nuestros baps y presionaremos ligeramente con nuestro pulgar justo en el centro de cada uno (la marca característica J). Volvemos a espolvorearlos con un poco de harina y los meteremos en el horno durante 12-15 minutos, hasta que estén ligeramente doraditos.
Ya solo nos queda sacarlos del horno y dejarlos enfriar sobre una rejilla tapados con un trapo seco limpio (así quedarán la mar de blanditos). Puedes comértelos todavía calientes, tostados o totalmente fríos… Son una delicia de cualquier forma y con cualquier relleno! Ah, y pueden congelarse por lo que siempre puedes tener unos cuantos en reserva por si surge un imprevisto! Os recomiendo encarecidamente doblar los ingredientes y preparar directamente 12, porque con 6 no tendréis ni por dónde empezar :-)! Este es el resultado:





Et c’est tout! Os animáis? Seguro que os quedan espectaculares!!
Enviada a YeastSpotting

miércoles, 22 de mayo de 2013

Bake the World: Baguettes!


Este fin de semana sí, que sí, que me ha cundido! Y no era para menos porque los que tenemos la suerte de vivir en Barcelona también teníamos el lunes de fiesta así que he tenido un poco de ayuda por parte del calendario y me ha dado tiempo de hacer un poco de todo: escapadita relámpago con el cochecito, pasear, cenita con amigos, estudiar y ¿cómo no? ¡también cocinar!
Hoy tocaba publicar el nuevo reto de Bake the World , que para ser del todo sincera he de deciros que me ha encantado: baguettes!! Fue uno de los primeros panes que empecé a preparar cuando me animé a hornear pan en casa, así que cuando nos lo propusieron las chicas de Bake the World se me iluminaron los ojillos :-)! Como ya sabéis hay mil recetas por todas partes para preparar este tipo de barras… yo os traigo una que me enseñó Idris de Pan Baraka y que funciona a las mil maravillas.
Se entienden por baguettes unas barras de pan de unos 85 cm de largo y unos 240-250 gr de peso. En mi caso son más pequeñas porque no tendría cómo meter tan tremendas barras en mi horno… Gracias al amasado francés se producirán unas fantásticas y típicas burbujas de aire en el interior de la masa que os robarán el corazón. Son perfectas para preparar bocadillos, bruschettas o cualquier cosa que se os pase por la cabeza.
Si hablamos de baguettes no podemos más que asociarlas a Francia y especialmente a París donde incluso celebran un concurso anual donde distinguir a la mejor baguette de la ciudad… ¿No es fascinante? Pero eso sí, lo mejor es comerla el mismo día de horneado, ya que es un pan que pierde mucho con el paso de las horas. ¿Os animáis? Se trata de una receta muy fácil de seguir y que siempre, siempre, funciona :-). Ahí va:
Baguettes con poolish (amasado autolisis)


Ingredientes (para 4 baguettes de unos 180 gr aproximadamente o 3 de 240 gr)
Poolish
200 gr de harina de trigo de semifuerza blanca
200 gr de agua (a temperatura ambiente)
Una pizca de levadura fresca (el tamaño de una lenteja)

Disolvemos la levadura fresca en un poco de agua. Añadimos el resto del agua y la mezclamos con la harina. Removemos con ganas hasta que nos quede una crema fina sin grumos. Lo tapamos bien y lo dejamos fermentar hasta que prácticamente triplique su volumen y la mezcla esté llena de burbujas, unas 12-14 horas dependiendo de la temperatura ambiente.

Masa final
Todo el poolish anterior
300 gr harina de trigo de semifuerza  blanca
125 gr de agua (a temperatura ambiente)
10 gr de sal marina
5 gr de levadura fresca
Elaboración
Preparamos con antelación el poolish y lo dejamos fermentar hasta que esté listo.
En un bol grande mezclamos el poolish con la harina y el agua. Nos quedará una masa blanda y pegajosa. Tapamos el bol y dejamos reposar la mezcla unos 20 minutos. Pasado este tiempo incorporamos la sal y la levadura fresca, volcamos la masa sobre la superficie de trabajo (sin enharinar) y amasamos unos 10 minutos (aproximadamente), hasta que nos quede una masa muy fina, suave y elástica. La verdad es que es una gozada de masa... da gusto trabajarla y el amasado francés os ayudará a conseguir la textura ideal.
Cuando la masa ya esté lista es el momento de dejarla reposar en bloque durante dos horas haciendo un pliegue completo a la mitad del reposo. En este tiempo la masa doblará su volumen.
Pasado el tiempo de reposo en bloque volcaremos con suavidad nuestra masa, ayudándonos de una rasqueta, sobre la superficie de trabajo ligeramente enharinada. Dividimos la masa en 4 partes iguales y les damos forma de bola (muy suavemente). Las dejaremos descansar otros 20 minutos bien tapadas y con el pliegue hacia abajo.
Ahora ya es el fomento de dar forma a nuestra masa. Ponemos las bolas del revés (dejando el pliegue hacia arriba), las aplanamos ligeramente y las enrollamos de arriba a abajo, con una ligera presión para que cierren bien las juntas. Luego las haremos rodar estirándolas suavemente con las manos hacia los lados. Con cuidado vamos poniendo las barras entre las dobleces de nuestra couche bien enharinada con el cierre hacia arriba. Las taparemos y las dejaremos fermentar entre 45-60 minutos más a temperatura ambiente, hasta que la masa aumente una vez y 1/2 su volumen, sin dejar que crezcan demasiado ya que entonces no "greñarían" bien en el horno. Antes de que llegue este punto ya podemos ir precalentando nuestro horno a 250°C con piedra si la tenéis.
Cuando nuestras baguettes ya estén a punto para entrar en el horno las pasamos con cuidado, con el pliegue hacia abajo, sobre una paleta y les damos 3-4 cortes en diagonal con la ayuda de nuestro lame. Ya las podemos meter en el horno (en el que habremos puesto algún recipiente con agua para que se vayan cociendo con vapor). Con un pulverizador de agua tiramos rápidamente un poco de agua sobre las barras y las horneamos a 230-240°C unos 25-30 minutos, hasta que estén bien doradas y crujientes. Este es el resultado:






Et c'est tout! Ahora tan solo nos queda sacarlas del horno y dejarlas enfriar sobre una rejilla. ¿He conseguido tentaros? Espero que sí :-)!
Enviada a YeastSpotting

domingo, 28 de abril de 2013

Mirando por la salud: Pan de trigo y semillas de lino

¡Y  sigue lloviendo!
Hace ya casi tres horas que estoy en danza y todavía no he conseguido acabar esta entrada (con el consiguiente retraso en mi día de estudio :-)), pero es que sigue lloviendo y lo que más apetece es tomarse un buen tazón de cualquier té aromático y spicy, mientras me hacen compañía las dos reinas de la casa (… me está entrando complejo de almohada…, seguro que los que tengáis mascotas me entendéis perfectamente :-)).
Ha sido una semana un poco larga, para qué voy a mentiros. Caótica y compleja, pero la buena noticia es que al final todo salió bien y, creedme, no fue fácil… Y a mi horribilis semana también se ha unido un tiempo un tanto atormentado. La lluvia y el fresquito han vuelto a acompañarnos durante estos días, así que empiezo a notar cómo un resfriado me sigue de cerca… por ahora parece que le estoy dando esquinazo, pero ya veremos si consigo escaparme o la semana que viene vengo acompañada de un paquete de pañuelos y una nariz bien roja.
La parte positiva de estos días lluviosos y oscuros es que apetece una barbaridad quedarse en casa y poner el horno en marcha. En el estudio tengo un sinfín de libros de cocina, algunos de los cuales parece como si tan solo los tuviese para alegrarme la vista, ya que no logro animarme nunca a probar las recetas. Ese era el caso (fijaros que ya hablo en pasado!!) del libro de Dan Lepart Hecho a mano. Sí, ya sé que es un sacrilegio pero aunque hace ya más de dos años que lo tenía en casa, y aunque me lo he mirado y remirado infinidad de veces, nunca me había puesto con ninguna de sus recetas. Pero ayer llegó el momento. Volví  a repasar una a una sus recetas y todas ellas me parecieron realmente interesantes. La cuestión era con cuál empezar… Después de darle unas cuantas vueltas me decidí por uno que seguro que tenía que salir bien. Por suerte no me decepcionó y ahora podemos disfrutar de unas riquísimas rebanadas de pan de lino y trigo.
Me encantan las semillas de lino. Es un alimento que todo el mundo debería introducir en su alimentación de forma regular. Es un potente anticancerígeno. Asimismo nos ayuda a regular la presión y la función arterial. También resulta muy beneficioso gracias a la gran cantidad de fibra dietética que posee y gracias al hecho de que es la fuente vegetal más rica en ácidos grasos Omega 3. ¿Os animáis a probarlas? Aquí os dejo la receta para que no tengáis excusa:
Pan de lino y trigo (receta del libro Hecho a mano de Dan Lepard)



Ingredientes:
150 gr  harina de fuerza
100 gr harina integral
¾ cucharadita (tsp) sal marina fina
100 gr semillas de lino marrón
2 cucharaditas de polvo de malta molida
150 gr agua a 20°C (en mi caso, le añadí más agua, ya que mi harina de fuerza absorbe bastante)
1 cucharadita (tsp) de levadura fresca desmenuzada
Elaboración:
Cogemos un bol grande y mezclamos las dos harinas, la sal, las semillas de lino y la malta molida. Por otro lado, desliamos la levadura en el agua. Mezclamos los ingredientes secos con el agua con las manos hasta que se integren completamente los ingredientes y nos quede una masa ligera y pegajosa (si es necesario le añadiremos más agua). Tapamos nuestro bol y dejamos reposar la masa unos 10 minutos.
Pasado este tiempo volcaremos nuestra masa sobre la superficie de trabajo ligeramente engrasada con un poco de aceite. Amasaremos 10 segundos y le daremos forma de bola. Lavamos y secamos el bol y lo engrasamos ligeramente. Metemos nuestra masa en él y la dejamos reposar unos 10 minutos tapada. Pasado este tiempo volvemos a sacarla del bol, la amasamos un poco más y le volvemos a dar forma de bola. Es momento de dejarla reposar en el bol, tapada, durante aproximadamente una hora en un sitio templado (21-25°C).
Cuando la masa ya esté lista la pasaremos a nuestra superficie de trabajo muy ligeramente enharinada y la dividiremos en dos partes. A cada una de las partes le daremos forma de bâtard y las dejaremos reposar tapadas sobre la mesa durante unos 10 minutos. Pasado el reposo las estiraremos un poco más haciéndolas rodar un poco más, hasta que nos queden con la forma de una barra. Ahora ya podemos pasarlas a una bandeja ligeramente enharinada, taparlas con un paño y dejar que fermenten hasta que prácticamente hayan doblado su volumen.
Mientras van fermentando ya podemos ir precalentando nuestro horno a 210°C. 
Cuando nuestras barras ya estén a punto tan solo nos quedará pincelarlas con un poco de agua y meterlas al horno. Las hornearemos unos 25 minutos y después bajaremos la temperatura a 190°C y las seguiremos horneando unos 20 minutos más, hasta que cojan un bonito color dorado. Ahora ya solo tendremos que dejarlas enfriar sobre una rejilla antes de poder hincarles el diente. El resultado es un pan muy saludable ideal para comer en rebanadas en el desayuno. Como sucede con todos los panes ricos en semillas, lo ideal es comer un par de rebanadas a diario, más que comérnoslo como bocadillo. Es decir, mejor un poco a menudo que todo de una sentada :-)! Aquí os dejo mis rebanadas:





Et c’est tout! Ah, y además también podéis cortarlo y congelarlo, de manera que por las mañanas solo tengáis que meter un par de rebanadas en el tostador para volver a disfrutar de la misma textura que el día de horneado. ¿Os animáis?



Enviada a YeastSpotting

lunes, 22 de abril de 2013

Bake the World: Bagels!!


Este mes la propuesta de Bake the World me ha venido como anillo al dedo, ya que de hecho, mi sister me había pedido que se los preparase un día… Bagels!! Parece mentira, pero nunca me había animado con ellos, así que han sido todo un descubrimiento.

Mirad si nos han gustado que ya he repetido dos veces la receta :-). En la primera desaparecieron en un brunch dominical antes de poder echarles una foto, así que he tenido que volver a hacerlos, pero esta vez he conseguido salvar dos antes de que fuesen devorados. 

Los bagels son unos panecillos típicos de Nueva York que ya han logrado conquistar prácticamente a toda América. En realidad, sin embargo, nacieron en el sur de Alemania. Desde allí emigraron  y se convirtieron en un pan popular diario que ofrecían los vendedores callejeros.

Su textura esponjosa y su corteza brillante resultan de hervir ligeramente estos anillos de pan justo antes de ser horneados. Aquí os dejo la receta por si os animáis a probarlos:




Ingredientes (para 12 bagels; receta del libro Pan de Linda Collister)

500 gr harina de fuerza
2 cucharaditas sal marina
15 gr levadura fresca
250 gr agua tibia (en mi caso necesité unos 10 gr más)
2 cucharaditas de extracto de malta
1 huevo M (en mi caso L)
2 cucharaditas de aceite de oliva virgen extra

Para acabar

1 cucharada de extracto de malta, para escalfar
Huevo batido con 1 cucharada de agua para glasear
Semillas variadas (sésamo, lino, amapola...)

Elaboración

Mezclamos en un bol grande la harina y la sal. En otro bol pequeño desmenuzamos la levadura fresca y la mezclamos con el agua tibia. Luego añadimos el extracto de malta. Removemos hasta que la levadura esté totalmente desleída. 

Vertemos esta mezcla en la harina junto con el huevo batido y el aceite. Mezclamos bien con la mano. Si vemos que la masa está un poco dura le añadiremos un poco de agua. La dejamos reposar cinco minutos. Pasado este tiempo la volcamos sobre nuestra superficie de trabajo (en mi caso sin enharinar) y la amasamos durante unos buenos 10 minutos hasta que nos quede homogénea y elástica. Cuando ya tenga la textura correcta la pasamos a un bol grande limpio debidamente engrasado y la tapamos con un plástico y un trapo para que descanse durante aproximadamente 1h-1h 30' (hasta que haya doblado su volumen).

Cuando ya haya levado la aplastaremos con los nudillos para desgasificarla y la volcaremos sobre nuestra superficie de trabajo (esta vez sí, ligeramente enharinada). La dividiremos en 12 porciones de unos 70-75 gr aproximadamente. Formaremos bolas y las dejaremos descansar 5 minutos tapadas con un paño seco. 

Tras estos 5 minutos aplanaremos las bolas ligeramente con las yemas de los dedos  e iremos haciendo un agujero en cada uno de ellos (introduciendo nuestro dedo índice enharinado y haciendo rotar la masa para agrandar el agujero). Hemos de tener en cuenta que el agujero se encogerá durante la cocción, así que intentaremos no hacerlos muy pequeños. 

Ya podemos ir precalentando nuestro horno a 200C. 

Cuando ya los tengamos todos los dejaremos reposar otros 15 minutos sobre una bandeja cubiertos con un paño seco. Mientras tanto pondremos una olla con agua y una cucharada de extracto de malta a hervir. Cuando los bagels ya hayan descansado sus 15 minutos los iremos pasando por el agua hirviendo de uno en uno (30 segundos por lado). Los retiraremos con la ayuda de una espumadera y los colocaremos sobre la placa del horno forrada con papel de hornear.

Cuando ya estén todos escalfados los pintaremos con el huevo batido con agua y los espolvorearemos con las semillas que más nos gusten. Ya solo nos queda hornearlos durante unos 20-25 minutos. Una vez doraditos los dejaremos enfriar sobre una rejilla. Se enfrían muy rápidamente así que el suplicio no durará mucho :-). 

Con queso crema, con salmón, con pavo braseado... ains... creo que pegan con todo. Os animáis a probarlos? Este es el resultado:





Et c’est tout!!! 

Enviada a YeastSpotting

domingo, 7 de abril de 2013

Pan de pasas y nueces de macadamia

Sí, sí, sí, aprobé mis parciales, ¡los dos! Y logré llegar a tiempo para entregar mis prácticas. Definitivamente ha sido una  Semana Santa muy productiva. La parte menos positiva es que en quince días vuelvo a tener parciales y… que en diez tengo que entregar dos nuevas prácticas, pero ya me preocuparé de eso en otro momento, hoy todavía no. Porque todavía hace una tarde espléndida, porque todavía tengo tiempo para acurrucarme un rato en el sofá delante de una buena peli antes de ponerme a entrenar… en definitiva, porque todavía es domingo y pienso acabar de disfrutarlo :-).
Ayer nos pasamos el día de arriba abajo, pero hoy no, hoy tocaba preparar algo para compartir con vosotros y con los míos. Algo que poder ofrecer a mi media naranja cuando apareciese por la puerta después de participar en la carrera más concurrida de toda Europa (:-p).
Lo de elegir la receta a hacer es siempre la parte más divertida, ¿no os parece? Normalmente me gusta pajarear un rato por la blogesfera para ver las maravillas que cuelga la gente, después me vuelvo a mis libros para ojearlos un rato y por último me acerco a mi despensa a ver qué me inspira. Pero, para seros sincera, lo que más peso ha tenido esta vez en mi elección no han sido las mil tentaciones fáciles de encontrar, sino un tremendo excedente de pasas que había en uno de mis armarios. Sí, ya sé que no suena tan glamuroso como el inventarme que tuve un flechazo nada más ver una receta en algún sitio, pero es la pura realidad. ¿Qué aparece si sumamos una ingente cantidad de pasas con unas fantásticas nueces de macadamia? Un estupendo pan de pasas y nueces de macadamia típico de Australia. Teóricamente este pan tendríamos que prepararlo con pasas lexía, unas pasas australianas muy grandes, jugosas y rollizas, pero como os podéis imaginar las mías eran pasas de lo más comunes… aun así el resultado es realmente recomendable. Aquí os dejo la receta.
Ingredientes para un pan mediano (receta del libro Pan de Linda Collister)
450 gr harina de fuerza
1 cucharadita (tsp) sal marina
50 gr azúcar de caña dorado
75 gr mantequilla, en dados
125 gr leche tibia mezclada con 125 gr de agua tibia (en mi caso, tuve que ponerle más líquido, ya que mi harina de fuerza admite mucho agua, así que empecé con la cantidad indicada en la receta y luego le puse un poco más a ojo)
15 gr levadura fresca
200 gr pasas, preferiblemente lexía o de Málaga, sin los rabitos (o pasas comunes)
75 gr nueces de macadamia, ligeramente tostadas y groseramente picadas

Elaboración

En un bol grande mezclaremos la harina, la sal y el azúcar. Añadimos la mantequilla en dados y con la ayuda de las yemas de los dedos iremos frotando la mantequilla hasta que la mezcla tenga la consistencia de unas migas.

Desleiremos la levadura en la mezcla de líquidos y lo añadiremos todo en la mezcla de la harina. Debe quedarnos una masa de consistencia blanda y ligeramente pegajosa. Una  vez tenga esta consistencia la pasaremos a nuestra superficie de trabajo (sin enharinar) y la amasaremos con vigor, valiéndonos del amasado francés, hasta que nos quede una masa firme y muy elástica. Ahora viene el momento más… estresante. Es el momento de añadir las pasas y las nueces de macadamia. Os aviso, no será trabajo fácil el conseguir que todas esas pasas se distribuyan en nuestra masa… pero, don’t panic, con un poco de paciencia lo conseguiremos. Cuando nuestra masa ya esté lista es hora de pasarla a un bol limpio ligeramente engrasado, y de dejarla reposar cubierta con un plástico y un trapo en un lugar cálido libre de corrientes, durante una hora aproximadamente, o hasta que haya doblado su volumen.

Pasado ese tiempo volcaremos nuestra masa con la ayuda de una rasqueta sobre nuestra superficie de trabajo, esta vez sí, ligeramente enharinada y la aplastaremos ligeramente para desgasificarla. Hecho esto ya solo nos queda formar un cilindro con la masa y meterla dentro de nuestro molde de pan (para unos 450 gr).

Volveremos a tapar nuestra masa con un plástico y un trapito y la dejaremos descansar aproximadamente unos 45 min más (o 1h), hasta que nuevamente haya doblado su volumen

Aprovecha para precalentar el horno a 180°C.

Ha llegado el momento de meter nuestra masa en el horno y de hornearlo durante aproximadamente una hora. Si vemos que coge demasiado color podemos taparlo con un poco de papel de aluminio.  Ahora ya solo nos queda dejarlo enfriar sobre una rejilla. Necesitará un buen rato, así que también podéis prepararlo por la noche para degustarlo en el desayuno del día siguiente. ¡Es una auténtica tentación!

Aquí os dejo el resultado:





Et c’est tout! Si os gusta el pan suave y tierno… definitivamente, tenéis que probarlo!

Enviada a YeastSpotting

viernes, 22 de marzo de 2013

Bake the World: Bebe uskrsne Primorski


Y ya ha pasado otro mes y se acerca Semana Santa, bueno, prácticamente la tenemos encima… y entre una cosa y otra también ha llegado el momento de volver a presentaros el resultado del reto que nos habían propuesto desde Bake the World para este mes de marzo: Bebe uskrsne Primorski, es decir, Muñecos de Pan de Pascua Croatas.
Es un pan croata típico de esta época del año, de hecho, suelen ponerse en el lugar de cada invitado en la cena de Pascua.
Se trata de una receta realmente fácil, con una masa muy agradecida, que podréis tener lista en tan solo una mañana. El resultado será un pan esponjoso y suave ideal también para cualquier desayuno o merienda. Los muñecos son en realidad unas trenzas la mar de graciosas coronadas con un huevo teñido. Quedan realmente divertidas y seguro que harán las delicias de los más pequeños de la casa. De todos modos, si lo de las caritas sonrientes no acaba de ser lo tuyo  siempre puedes hacer tan solo las trenzas :-). La masa te recordará a la del Challah, ya que se trata de una masa enriquecida, ligeramente dulce, que se prepara con levadura fresca. Aquí os dejo la receta:
Bebe uskrsne Primorski (receta de Cultura Croata )


Ingredientes:
2 tazas de leche (tibia)
21 gr de levadura fresca
2 huevos L batidos
½ taza de azúcar
½ taza de mantequilla en pomada
1 cucharadita de sal
6 tazas de harina común
12 grandes huevos duros coloreados (o la misma cantidad de huevos que trenzas quieras hacer)
Preparación:
Cogeremos la leche tibia y le añadiremos la levadura. Una vez esté totalmente integrada la levadura reservaremos la mezcla.
Por otro lado, cogeremos un bol grande y mezclaremos los huevos, el azúcar, la mantequilla y la sal. A continuación añadiremos la leche con la levadura y la mitad de la harina. Mezclamos bien. Una vez totalmente integrados los ingredientes seguiremos añadiendo la harina, poco a poco, hasta que nos quede una masa suave. En mi caso no me hizo falta toda la harina, sino que me sobró un poquito. Amasamos con brío, en mi caso me ayudé del amasado francés, hasta que nos quede una masa elástica y fina (una auténtica gozada!). Cuando ya esté en su punto la pasaremos a un bol grande ligeramente engrasado y la dejaremos reposar tapada con un plástico y un trapo en un lugar sin corrientes hasta que doble su volumen (1-2h).
Pasado el tiempo de levado volcaremos la masa con la ayuda de una rasqueta sobre nuestra superficie de trabajo ligeramente enharinada y la trabajaremos muy suavemente durante un par de minutos. Hecho esto tan solo nos queda dividir la masa en porciones del mismo peso. Yo hice porciones de unos 55 gr cada una aproximadamente, pero eso sí que lo dejo a tu total elección, dependiendo de cómo de grandes quieras hacer las trenzas. Una vez dividida la masa taparemos las piezas y las dejaremos reposar unos cinco minutos más.
Podemos aprovechar para ir precalentando nuestro horno a 200°C.
Ahora ya solo nos queda ir haciendo cilindros de la misma longitud e ir haciendo trenzas de tres cabos. Juntamos dos cilindros, poniéndolos uno a continuación del otro (___), y el tercero lo ponemos en medio mirando hacia abajo (l). Justo donde se juntan los tres cabos pondremos nuestro huevo, ya teñido, y empezaremos a trenzar. Os quedará como si los cabos “abrazasen” al huevo :-). Hacemos lo mismo con todas las porciones. En mi caso, hice algunos muñecos, pero también hice otras trenzas sin huevo o en forma circular… así que a vuestra elección.
Cuando ya los tengas todos vuelve a cubrirlos con un plástico y un trapito y déjalos reposar hasta que prácticamente hayan doblado su volumen. Ahora ya es el momento de pintar nuestros muñecos con un poco de huevo batido mezclado con una cucharada de agua y de meterlos al horno. Los hornearemos durante unos 10 minutos a 200°C y luego bajaremos la temperatura a 180°C y seguiremos horneándolos unos 15 minutos más. Si ves que cogen demasiado color puedes cubrirlos con un poco de papel de aluminio. Es un gustazo verlos crecer en el horno :-)!
Cuando ya estén listos ya podrás retirarlos del horno y dejar que se enfríen sobre una rejilla. Una vez fríos es el momento de dibujarles sus caritas. ¿Qué tal llevas la imaginación? Yo fatal, así que esa parte se la dejé a mi sister. Espero que os animéis ya que el resultado es una auténtica delicia. Aquí os dejo la prueba:




Et c’est tout! Como siempre, ha sido un placer aprender una receta nueva… ya estoy deseando ver cuál es el próximo reto.
Enviada a YeastSpotting
P.D. Para teñir los huevos tan solo tenéis que dejarlos en un poco de agua caliente, vinagre y colorante durante unos minutos. Más fácil imposible!