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domingo, 2 de diciembre de 2012

Mom’s Birthday: Hummingbird Cake


Hay días en los que tenemos que pisar el freno y descansar un poco si queremos estar en forma para el siguiente asalto y eso es lo que ha ocurrido este fin de semana. Después de días, semanas, corriendo desde la mañana a la noche y después de un viernes digno de ser olvidado, ayer, finalmente, me declaré en huelga J. Para ser del todo sincera… no suelo disfrutar de estos  frenazos, sino que normalmente suelo sentirme un poco culpable…, pero esta vez no he tenido tiempo para culpabilidades innecesarias e infructuosas, más que nada porque sin darme cuenta ya es domingo!
Y como os prometí la semana pasada hoy os quiero traer la receta del pastel que preparé para el cumpleaños de mi madre. Estaba buscando un pastel rico y con una presencia fantástica y cuando estás en esa tesitura tienes dos opciones: echar mano de todos los libros de pastelería americana que tengas por casa o directamente irte al blog de Bea (El rincón de Bea) y llevarte alguna fantástica receta que, sin duda, hará las delicias de toda la familia. ¿Os imagináis por cuál me decanté? Llevaba mucho tiempo deseando preparar este pastel, así que finalmente me animé y me puse manos a la obra. Para los que no lo conozcáis os diré que es fácil y rápido de preparar, pero al mismo tiempo también es una auténtica belleza, con lo que seguro que el cumpleañer@ estará encantad@ y los invitados ansiosos por probar un bocado!
Hummingbird Cake (receta de El rincón de Bea para un pastel de 18 cm de diámetro o para uno de unos 13 cm y algunas cupcakes!)
Ingredientes para el bizcocho
225 gr. harina de todo uso
1 cucharadita (tsp) canela
1/2 cucharadita (tsp) bicarbonato sódico
1/2 cucharadita (tsp) sal
50 gr. nueces muy picadas
50 gr. coco rallado
100 gr. azúcar blanquilla
100 gr. azúcar moreno
1 huevo XL más 1 yema
155 gr. piña al natural de lata escurrida
3 plátanos hechos puré (aprox. 215 gr.)
125 gr. aceite oliva virgen
1 cucharadita (tsp) extracto de vainilla

Ingredientes para el cream cheese frosting (para un pastel de 13 cm de diámetro y algunas cupcakes)
92,6 gr mantequilla sin sal a temperatura ambiente
200 gr queso en crema (tipo Philadelphia)
370 gr azúcar glass
¾ cucharadita (tsp) extracto de vainilla
Colorante blanco Wilton (opcional)

Elaboración:
Volvemos a estar frente a una receta muy rápida de preparar con lo que, antes de nada, ya puedes ir precalentando el horno a 175°C.
Una vez tengamos todos nuestros ingredientes preparados lo primero que haremos es triturar la piña que ya tendremos escurrida. Reservamos. Por otro lado, pelamos los plátanos y los hacemos puré. Reservamos.
Cogemos tres moldes, en mi caso, de 13 cm y los engrasamos después de colocar papel de hornear en la base. Los dejamos preparados para cuando nuestra masa esté lista.
Pasamos la harina, la canela, el bicarbonato, la sal, las nueces y el coco por un tamizador. Volcamos también en la mezcla lo que nos haya quedado en el tamiz. En otro bol batimos bien el huevo con el azúcar (blanquilla y moreno), aproximadamente durante 1-2 minutos. Una vez el azúcar ya esté disuelto será el momento de añadir el aceite, el extracto de vainilla, la piña triturada y el puré del plátano. Lo mezclamos todo bien hasta que nos quede una mezcla uniforme.
Ya podemos añadir la mezcla de ingredientes secos en dos tandas. Mezclar tan solo hasta que se hayan integrado los ingredientes. Repartimos nuestra masa uniformemente entre los tres moldes. Si utilizáis el mismo molde que yo os sobrará masa suficiente como para hacer unas 6-8 cupcakes (que os quedarán estupendas para el desayuno J), si por el contrario utilizáis un molde de unos 18 cm de diámetro os dará la cantidad perfecta. Hornearemos nuestras bases durante unos 35 minutos o hasta que al pinchar con un palillo este os salga limpio. Si veis que cogen demasiado color siempre podéis cubrirlas con un poco de papel de aluminio los últimos minutos. Al mismo tiempo que horneáis las bases podéis meter las cupcakes y así matáis dos pájaros de un tiro. Tardaran un poquito menos en estar listas, así que no les quitéis un ojo de encima para evitar sustos J!
Una vez nuestras bases ya estén listas podemos retirarlas del horno y dejarlas enfriar sobre una rejilla durante unos 10 minutos antes de desmoldarlas. Cuando ya las hayamos desmoldado tan solo faltará darles la vuelta y dejarlas enfriar totalmente antes de envolverlas en papel film y de guardarlas en la nevera hasta el día siguiente.
Ya tenemos nuestro bizcocho preparado así que ahora solo nos queda preparar algún frosting impresionante para cubrirlo. Y ¿cuál mejor que el cream cheese frosting, también de Bea?
Para hacer el frosting batimos en un bol la mantequilla con el azúcar durante unos 3-4 minutos. Añadimos el queso crema a temperatura ambiente hasta que esté incorporado. Por último mezclaremos el extracto de vainilla y el colorante blanco para que nos quede un color blanco intenso. ¡Y ahora a esperar! Después de un par de horas como mínimo reposando en la nevera nuestro frosting ya estará listo para decorar nuestro layer cake.
Ya solo nos queda el montaje de nuestro Hummingbird Cake. Cogemos una de las bases y le ponemos encima una generosa cantidad del frosting (unos 125-140 gr aproximadamente). Si no queréis dedicaros a pesar la cantidad de frosting es tan fácil como coger una taza pequeña y utilizarla como medida. Repartimos el frosting y le ponemos encima la segunda base. Repetimos la misma operación y tras volver a repartir uniformemente el frosting le colocaremos encima la tercera base. Limpiamos las migas que hayan podido quedar en las paredes de nuestro bizcocho y le damos una primera capa fina de frosting a todo nuestro pastel. Tras esta primera capa lo dejaremos reposar durante unos 30 minutos como mínimo en la nevera. Pasado ese tiempo volvemos a darle una capa, esta vez ya más gruesa, de frosting. Y para acabar tan solo tendréis que darle vuestro toque personal. En mi caso lo acabé de decorar con unas grosellas para darle un contraste de color, pero también os quedará estupendo con unas pocas nueces o incluso con unas pepitas de chocolate. ¡A vuestra elección! Aquí os dejo el resultado:




Et c’est tout! ¿Os animáis? Si os gustan los bizcochos esponjosos, suaves y frescos este es, sin duda, un pastel que no os defraudará J!

domingo, 7 de octubre de 2012

Empieza el curso… y Mini Poppy Seed Dampers

Los sábados durante unos cuantos meses serán un poco más grises a partir de ahora… mi media naranja ha empezado un curso muy interesante para sacarse el título de entrenador personal y, como entre semana era una odisea lo de cuadrar los horarios, se ha decantado por asistir los fines de semana. Siempre le ha gustado el deporte y, aunque no tiene absolutamente nada qué ver con su vida profesional, finalmente se ha lanzado. A fin de cuentas, también se trata de eso, ¿no?, es decir, de hacer cosas que nos gustan por el sencillo placer de disfrutarlas J! Pero volviendo al asunto, que me despisto, la parte positiva de cursarlo los fines de semana es que de esta manera no tiene que estar preocupado saliendo antes de clase para llegar al trabajo o, en definitiva, haciendo mil cábalas para lograr llegar a todas partes… la parte negativa (y obvia) es que se le echa mucho de menos…
En conclusión, como los sábados ya no nos podemos escapar al monte y los domingos solemos tener compromisos familiares… mis PRs van a tener que esperar. Pero bueno, tan pronto tenga la posibilidad os traeré alguna escapadita chula por Vic o tal vez por la zona de la Costa Brava… ya investigaré J! Y mientras tanto, pues aprovecharé para visitar mis rincones preferidos  de Barcelona, para disfrutar de mis librerías predilectas y de mis momentos entre harinas!
¡Hoy hace un domingo espectacular! Brilla un sol increíble y apetece tumbarte un rato en un banquito del parque… así que sí, voy a enfundarme unos tejanos y me bajo corriendo al que está al lado de mi casa: lleno de rosas y de un césped maravilloso. Pero antes, no creáis que me voy a olvidar de dejaros mi contribución a la blogesfera culinaria: Mini Poppy Seed Dampers.
No, no es la receta definitiva… porque los que los conozcáis sabréis que tendrían que haber quedado más redonditos, pero no ha habido manera… la masa tenía demasiada hidratación… Los volveré a intentar comprando un yogur griego más denso y añadiendo la leche muy poco a poco, para lograr acertar la cantidad  justa (para la harina que suelo utilizar). En cualquier caso, estaban la mar de ricos J. Parecen panecillos cuando en realidad no lo son, ya que no llevan levadura, sino que lo que se pone es impulsor (baking powder). Son ideales para untar con un poco de queso crema… y si a la ecuación, además, le ponemos una rodaja de un tomate bien hermoso, serán el bocado perfecto para un brunch dominical. Aquí os dejo la receta:


Ingredientes (para unos 8) (receta del libro Scones de Genevieve Knights)
400 gr harina de todo uso (un poco más para acabar de ligar la masa)
4 cucharaditas (tsp) de impulsor (baking powder)
½ cucharadita (tsp) de sal
Pimienta negra recién molida
30 gr aceite de oliva virgen
200 gr de yogur griego denso
150 gr de leche (aproximadamente)
4 cucharadas de semillas de amapola (os sobraran)
Para servir
Queso en crema (estilo Philadelphia)
Tomates
Elaboración
Antes de nada empieza a precalentar el horno a 200 °C porque esto va a ser rápido. Asimismo ya puedes ir forrando la bandeja del horno con un poco de papel de hornear y dejarla reservada.
Por otro lado, tamiza la harina en un bol grande, junto con el impulsor y la sal. Añade pimienta negra recién molida y con un tenedor ves removiendo mientras vas echando el aceite. Ahora ya es el momento de añadir el yogur griego y la leche (poco a poco). Mézclalo todo. Cuando la masa ya tenga la consistencia adecuada, pásala a tu superficie de trabajo, ligeramente enharinada, y amásala un poco.
En este punto ya puedes dividir la masa en 8 partes y darles forma de bola. Decora la parte de arriba de las bolitas con semillas de amapola y ves colocándolas en la bandeja de horno que tenías preparada. Haz dos cortes en forma de cruz en cada mini damper y hornéalos durante unos 15-20 minutos, hasta que estén doraditos. Cuando se enfríen, córtalos por la mitad y rellénalos (generosamente J) con queso en crema y con rodajas de tomate… ummmmm, riquísimos! Et c'est tout! Aquí está el resultado: