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domingo, 9 de junio de 2013

¿Todavía con sueño? Cupcakes de café

Tendríais que verme… estoy tranquilamente en casa, tomando el solete en la terraza con un tremendo tazón de té sobre la mesa y el portátil en el regazo. Es como si el tiempo se hubiera detenido. Hoy toca quedarse en casa  y poner un poco de orden… Tengo que preparar un par de prácticas para la semana que viene y tengo que lograr que nuestra casa deje de parecer territorio comanche :-)! Seguro que lo conseguiré, pero antes me merecía un momento solo para mí! Bueno y para traeros algo divertido y fácil de preparar.
He estado mirando mis recetas y la verdad es que no tenía muy claro con qué podía intentar tentaros, pero finalmente me he decidido por estas esponjosas cupcakes de café que seguro que os encantarán. Se preparan en un santiamén y su esponjosidad se mantiene durante varios días por lo que no hay excusas para no probarlas. Esta cupcake encaja maravillosamente bien con un frosting de mantequilla… pero como estamos en plena operación bikini he preferido prepararlas sin él… de todos modos, si no os preocupa la ingente cantidad de calorías del frosting os animo a probarlo :-).
Cupcakes de café (receta del libro Deliciosos pasteles  de María Gómez Martín; 12 cupcakes)



Ingredientes
1 cucharada (tbsp) de café instantáneo granulado
1 cucharada (tbsp) de agua hirviendo
150 gr. mantequilla a temperatura ambiente
150 gr. de azúcar moreno
150 gr. harina de trigo
2 cucharaditas (tsp) rasas de impulsor
3 huevos

Elaboración

Lo primero de todo es precalentar el horno a 190°C.

Por otro lado, vamos disolviendo el café instantáneo en el agua hirviendo y reservamos. Tamizamos la harina con la levadura y también reservamos.

En un bol mediano con unas varillas eléctricas batimos la mantequilla con el azúcar hasta que nos quede una crema suave y esponjosa. En este punto añadiremos el café y los huevos ligeramente batidos. Incoporamos la harina y el impulsor tamizados y lo batimos hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.

Ya solo nos queda ir rellenando los moldes y hornearlas durante unos 18 minutos, hasta que al pincharlas con un palillo este salga limpio. Las retiramos del horno y las dejamos enfriar sobre una rejilla. Este es el resultado:





Si os animáis con el frosting este es espectacular:

1 cucharada de café instantáneo granulado
1 cucharada de agua hirviendo
125 gr. mantequilla a temperatura ambiente
200 gr. de azúcar glas
Tan solo tendremos que disolver el café en el agua hirviendo en un bol. Añadimos la mantequilla y el azúcar glas batiendo hasta que nos quede una mezcla suave. Meteremos la mezcla en una manga pastelera con una boquilla rizada e iremos formando remolinos sobre cada cupcake. Ya veréis qué delicia…
Et c’est tout! Me quedan cinco minutos de baños de sol, así que voy a aprovecharlos! Feliz semana!!

domingo, 11 de noviembre de 2012

¡A desayunar! Magdalenas de nata y galletas de avena

¡Está diluviando!
¡Qué gustazo de domingo! Nos hemos levantado tarde (sobre las 8h!) para intentar recuperar un poco de sueño de la semana pasada… que lo de levantarse a las 5h, acostándote a la misma hora, se hace un poco duro J. Y tras un buen desayuno y algo de juegos con nuestras gatas ya estábamos preparados para ponernos a estudiar, sí, sí, tal como suena. Las mini vacaciones por el Norte trajeron consigo una estupenda sonrisa que nos ha durado toda la semana, pero también provocaron un considerable retraso en nuestros sendos estudios… en definitiva, que no ha habido manera de ponernos al día durante la semana. Entre las clases, las prácticas y el trabajo propiamente dicho, no hemos sido capaces de adelantar todo el temario que vieron en solo cuatro días… parece mentira que se pueda correr tanto (¡). Así que ahora toca recuperar, con lo que nuestro fin de semana ha sido de los más caseros que recuerdo: encerrados en casa con los libros delante. Si os he de ser sincera ayer ya me estaba subiendo un poco por las paredes cuando mi sister se debió de dar cuenta telepáticamente (J) y me llamó para charlar un rato. La charla fue de dos horas (¡!), algo excepcional en mí ya que no me gusta nada hablar por teléfono, y me fue realmente bien. Cuando colgué me encontraba mucho más tranquila y relajada y, lo más importante, preparada para volver a mis apuntes y a mis prácticas. Ah! Por cierto, si algun@ de vosotr@s sabe para qué afección/es pueden ir bien prescribir las cuatro vitaminas liposolubles al mismo tiempo, no dudéis en hacérmelo saber. A nivel individual sí que tengo claras para qué patologías pueden ser útiles, pero todas a la vez… sigo sin encontrarlo, así que, please, si lo sabéis, echadme un cable J!
En cualquier caso, aun con dudas varias sobre mis clases, con diluvio matutino incluido y con la imposibilidad de pisar la calle como acto de responsabilidad estudiantil, he considerado un acierto absoluto meterme una horita en la cocina para traeros un desayuno la mar de rico. No hace mucho alguien me dijo que hacía cosas demasiado sencillas… (y, como ya podéis imaginaros, no era un cumplido). Pero es que justamente esa es mi idea, es decir, hay cosas la mar de fáciles, sencillas de entender y de preparar, que pueden alegrarnos el desayuno, la merienda, o directamente, pueden ayudarnos a desconectar de nuestros agobios existenciales durante un rato mientras los preparamos (y mientras nos los zampamos J). Y hoy, a falta de una, os traigo dos de esas fantásticas recetas que deberíamos guardar tod@s como oro en paño.
Este mes el reto de Memòries d’una cuinera son las madalenas y esta es mi aportación ¿Alguien conoce un bocado mejor para cualquier desayuno? Las hay dulces, saladas, extremadamente decoradas, como si de auténticos pasteles en miniatura se tratase, pero también tenemos las realmente sencillas, aquellas que nos preparaban en casa cuando éramos pequeñ@s (o las que nos hubiera gustado que nos preparasen). ¿A que ya podéis adivinar cuáles os traigo hoy? Pues de estas últimas J! Se hacen en un santiamén y están realmente ricas. Suaves y esponjosas son deliciosas para mojar en la leche (o, en una mañana fría y lluviosa como la de hoy, en un tazón de chocolate a la taza). La receta es de Pequerecetas y funciona de maravilla.
Magdalenas de nata (receta de Pequerecetas)


Ingredientes
175 gr harina de todo uso
125 gr azúcar
125 gr aceite de girasol
8 gr impulsor (powder baking)
50 gr nata líquida para montar
2 huevos
Ralladura de un limón
Azúcar para decorar
Elaboración
Ponemos en un bol el azúcar y los huevos y con la ayuda de unas barillas eléctricas lo batimos durante 7 minutos. A continuación añadiremos la ralladura del limón y volveremos a batir esta vez durante unos 6 minutos más. Cuando ya hayan  pasado pondremos el aceite y la nata y seguiremos batiendo durante 3 minutos más, pero esta vez bajando un poco la velocidad.
Por último, ya podemos añadir la harina y el impulsor y mezclar hasta que estén bien integrados, pero sin batir de más. Mientras dejamos reposar nuestra masa unos diez minutos, podemos ir precalentando el horno a 230°C.
Cogemos nuestro molde de magdalenas y rellenamos las cavidades con moldes de un solo uso. (Si no tenéis, también podéis utilizar flaneras individuales). Los rellenamos con nuestra masa hasta tres cuartas partes. Por encima les ponemos una cucharadita de azúcar para decorar.
Cuando el horno ya esté caliente bajamos la temperatura a 210°C y metemos nuestras magdalenas. Solo necesitaran unos 15 minutos para estar listas (podéis comprobar que estén hechas introduciendo un palillo. Si sale limpio es que ya están listas). Ahora ya solo nos queda sacarlas del molde de magdalenas o de las flaneras individuales y dejarlas enfriar sobre una rejilla. Os aseguro que si os gustan las magdalenas estas no os defraudarán J. Aquí os dejo el resultado:



La otra receta que creo que os puede encantar es para preparar unas galletas muy ricas y saludables (¡). Son unas galletas que rebozamos en avena y que resultan increíblemente suaves de sabor. Son el bocado perfecto para tomar con el café de media tarde… en mi casa desaparecen. A mi media naranja le encantan y a mi sister… todavía más! Y lo mejor de todo es que las tendréis listas en menos de una hora y os durarán toda la semana guardadas en una cajita para galletas. La receta es del blog Secocina y os aseguro que son una triunfada! Ahí va la receta:
Galletas de avena con aceite de girasol (receta de Secocina)


Ingredientes (para unas 30 galletas aproximadamente)
125 gr azúcar
125 gr aceite de girasol
1 huevo
175 gr harina de todo uso
Ralladura de ½ limón o de media naranja (lo que más os guste)
2 cucharaditas (tsp) impulsor (baking powder)
1 pizca de sal
Copos de avena sin azúcar
Elaboración:
Precalentamos el horno a 180°C.
En un bol mezclamos el azúcar y con el aceite batiéndolo hasta que nos quede una mezcla suave. Añadimos el huevo y seguimos batiendo. Nos quedará una crema espesa. Ya es el momento de incorporar la ralladura, la harina, la sal y el impulsor. Mezclar todos los ingredientes hasta que estén bien integrados. Nos quedará una masa fina y suave. Si veis que vuestra masa es muy líquida introducidla en la nevera para que coja un poco más de cuerpo. Pasados unos 30 minutos ya podréis formar vuestras galletas. Para hacerlo, es cuestión de ir cogiendo porciones de masa con la ayuda de una cucharita (tsp) y darles forma de bola. Una vez las tenemos redonditas las rebozaremos con los copos de avena. Las aplanaremos un poco (½ cm de grosor) y las vamos dejando sobre la fuente del horno, que habremos forrado con un poco de papel de horno. Dejaremos un poco de separación entre cada galleta, ya que se expandirán un poco. Ahora ya solo nos queda hornearlas durante unos 10 minutos (o hasta que os cojan un bonito color dorado). Una vez listas ya solo queda dejarlas enfriar sobre una rejilla antes de poder hincarles el diente. Para que os duren más tiempo con la misma textura acordaros de guardarlas en un recipiente hermético. Estoy segura de que si las probáis una vez no podréis parar de repetirlas J. Aquí os dejo el resultado:



Et c’est tout! Espero que os animéis y que me digáis qué tal os quedan!

jueves, 6 de septiembre de 2012

Citrus Poppy Seed Muffins and have a nice day!

¿Sabéis lo tarde que es? Se me está tirando el tiempo encima y todavía no he hecho ni la mitad de cosas que tenía que hacer… buf, las mañanas en nuestra vida son frenéticas! El despertador ha sonado a las 6h y tras conseguir despegarnos los ojos hemos sido conscientes del día que es hoy: nuestro aniversario!! ¡Parece mentira cómo pasa el tiempo! Es arrollador, pero supongo que cuando las cosas van bien los días todavía se pasan más rápido…
En cualquier caso, antes de que salgamos corriendo de casa para hacer algún que otro encargo y, cómo no, también para intentar disfrutar un poco de nuestra mañana juntos, quería traeros la receta que os prometí el domingo pasado. La otra tontería que preparé para nuestro desayuno marujil fueron unos Citrus Poppy Seed Muffins, que salieron la mar de bonitos (y ricos J)!
Me encantan esas recetas que puedes guardar en la recámara y que puedes decidir hacerlas en el último minuto con la seguridad de que saldrán bien. Y estos muffins son un claro ejemplo. Hacer que el desayuno sea diferente no tiene por qué llevarte más de 30 minutos, así que ya no tienes excusa para no hacerlo. Porque los días no están hechos para ser fotocopias unos de otros!  Aquí te dejo la receta por si te animas.
Citrus Poppy Seed Muffins (receta de The Australian Women’s Weekly)



Ingredientes
125 gr de mantequilla sin sal en pomada
2 cucharaditas (teaspoon) de ralladura de limón
2 cucharaditas (teaspoon) de ralladura de naranja
2 cucharaditas (teaspoon) de ralladura de lima
150 gr azúcar
2 huevos
300 gr de harina
13,3 gr impulsor (levadura Royal)
125 gr leche
2 cucharadas (tbspoon) semillas de amapola

Elaboración
Esta receta es más que rápida de preparar así que, antes de nada, ya puedes empezar a engrasar tu molde de muffins y reservarlo. Asimismo, ves precalentando el horno a 200°C para tenerlo listo cuando acabes con la masa.
En un bol mezcla la mantequilla, la ralladura, el azúcar, los huevos, la harina tamizada, la levadura tamizada y la leche. Bate bien la mezcla hasta que nuestra masa cambie de color (se hará más clarita). Cuando ya la tengamos en su punto será el momento de añadir las semillas de amapola.
Ya solo nos queda pasar nuestra masa al molde para muffins y hornear durante unos 20 minutos. Una vez listos, déjalos enfriar sobre una rejilla y en unos minutos ya podrás ponerlos en la mesa J. Este es el resultado:




Et c’est tout! Creo que es una de las recetas más fáciles que tengo y, creedme, la guardo a buen recaudo. Espero que os animéis a hacerlos y que me contéis cómo os han quedado! Me voy corriendo!!